ROBERTO FONSECA MOLINA

¿Cómo inicio su pasión por los caballos?
Diría que el “Caballista nace”, durante años la pasión por los caballos era como una piedra en el zapato, no perdía la oportunidad de compartir con algo que tuviese que ver con ellos. Conversando con mi mamá Ana Fonseca Molina (Anita) un buen día me dijo: “mira, lo que se que se hereda no se hurta, Tú papá Leví Porras López un Santaneco de cepa y sus hermanos son buenos montadores y amantes de los caballos”, ahí entendí por que me desvelaban tanto.

¿Por qué le gustan los topes?
Los topes son una combinación muy interesante, te permite disfrutar el caballo, exhibirlo, intercambiar experiencias, compartir con personas de distintas edades sexo, clase. Muy importante es que con el pago de la inscripción se es solidario con instituciones y comunidades que atienden programas de bien social. En los topes existe mucha camaradería y los caballistas generalmente van acompañados de su familia.

¿Cuándo empezó a participar en topes?
En el 2003 alquilé un caballo y participé en un tope de Santa Ana, fue tanta la fiebre que todavía a las 7 de la noche estaba dando vueltas, no me pude sentar durante un buen tiempo; ese día me dije “al próximo tope nacional voy aunque sea en un caballo de palo”, en eso apareció Takana, después una fugas Camila me ilusionó aún más (aún cuando no era el tiempo) y de ahí vinieron Kalifa, Labrador y actualmente Humo un criollo con el que ya me siento “UN CABALLISTA”.

¿Cuál es el tope que más le gusta?
Cada Tope tiene su historia, sin embargo el de Puntarenas tiene una magia especial, esa mescla de sol, mar, arena, caballos y fiesta porteña provocan una sensación única, cabalgar a la orilla del mar, sintiendo la brisa y ver las olas reventar con cada trote de tú caballo es una experiencia inolvidable.

¿Cuéntenos alguna anécdota, historia o recuerdo de alguno de los topes en los que ha participado?
En el Tope de de Palmares hace como tres o cuatro años esperando en la salida volví a ver un montador y era tan parecido a Joan Sebastian que me acerque y le dije “oiga, que parecido Usted a Joan Sebastian” el sonrió y luego de unos segundos con una sonrisa muy amigable me abraso y al oído me dijo “es que ese soy Yo”, como fanático de su música me sentí muy complacido de conocerlo en vivo y ambos montados a caballo.

¿Piensa que las actividades hípicas nos ayudan a mantener el folclor de nuestro país?
Claro, es algo que no debe perderse, por suerte mucha gente joven se está involucrando es esto y mientras existan empresas como la de Ustedes esto perdurará.

¿Cuál es el nombre del caballo que usa en los Topes? ¿Qué raza es?
Es un criollo mosqueado de nombre Humo.

¿Qué tipo de caballos le gustan? ¿Por qué?
El que más me gusta es el Ibero, por esa combinación entre la sobriedad del Andaluz y picardía del criollo.

¿Cuál es el mejor ejemplar que ha tenido?
El actual (Humo), es criollo, alto, fuerte y con un paso bastante bueno.